
Santo Domingo.– La dolorosa tragedia que ocurrió hace cuatro meses en la discoteca Jet Set, sigue marcando a la comunidad que hoy clama por justicia y por un acto de memoria en honor a las más de 200 víctimas fatales.
El edificio, que se ha convertido en un símbolo de dolor y pérdida, permanece en pie, de color negro y con un aspecto sombrío, como un recordatorio silencioso de aquella fatídica noche. Los familiares y residentes del sector El Portal acuden allí para llorar a sus seres queridos, dejando flores y rezando en un acto de duelo que aún no encuentra cierre.
Los residentes exigen que las autoridades declaren el lugar de utilidad pública y construyan un monumento o mausoleo que honre la memoria de los fallecidos, en un intento por transformar el dolor en un acto de memoria y esperanza.

El padre Rogelio, obispo de la Diócesis Padre Montesinos, expresó su indignación ante la falta de justicia: “El resultado del proceso judicial ha sido una burla. Lo mínimo que podemos exigir es un memorial en honor a los caídos”.
El religioso manifestó que el 8 de cada mes realizaran una misa por los fallecidos y no callarán hasta lograr que se haga justicia.
Mientras tanto, la comunidad sigue enfrentando el impacto emocional y psicológico de la tragedia, ocurrida el 8 de abril en horas de la madrugda. Aunque en meses pasados aumentaron las visitas de familiares, hoy solo algunos se atreven a volver, dejando flores y compartiendo su angustia.
Por otro lado, la reciente imposición de una multa de 50 millones de pesos a los dueños de la discoteca ha generado una profunda decepción entre los familiares, quienes esperan que el tribunal fije una fecha para la audiencia de apelación y que se haga justicia de una vez por todas.
La comunidad no olvida, y exige que la memoria de las víctimas perdure, que se haga justicia y que nunca se repita una tragedia como esta.
