
El huracán Erin se debilitó a categoría 2 el martes, pero continúa amenazando parte de la costa este de Estados Unidos con inundaciones potencialmente peligrosas para la población, según los meteorólogos.
La tormenta, que se fortaleció a una velocidad históricamente rápida y alcanzó brevemente la categoría 5, la máxima en la escala Saffir-Simpson, inundó viviendas y carreteras en Puerto Rico, un territorio insular estadounidense en el Caribe.
