
Santo Domingo.– Juan Soto es el noveno dominicano miembro del club del 30-30. Lo materializó ayer cuando se le estafó la antesala al receptor José Sirí en Filadelfia.
En el cuarto turno, conectó un hit que remolcó a José Sirí desde la segunda, y estando en esa almohadilla minutos después se fue al robo de la tercera base, y llegó.
Esa estafada fue la número 30 para el criollo, y de esa forma logra por primera vez el denominado 30-30, en materia de jonrones y bases robadas, con oportunidad real de lograr el 40-30, pues está a sólo dos cuadrangulares de la cuádruple decena.
El repunte que ha tenido Soto desde el mes de agosto no solo está teniendo como resultado un cierre de campaña espectacular, sino que ahora se ha metido en la conversación por el premio de Jugador Más Valioso de la Liga Nacional, e incluso ahora mismo podría estar solamente detrás del japonés Shohei Ohtani en dicha carrera.
Su temporada podría ser única en este siglo: 40 jonrones, 30 bases robadas, 100 remolcadas, 100 anotadas y 120 bases por bolas. El último en lograr eso fue Barry Bonds en el 1996.
