
Santo Domingo.- El supervisor de la oficina de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) en República Dominicana fue arrestado en medio de una investigación federal sobre un presunto abuso de un programa de visas para informantes confidenciales, un caso que llevó al cierre temporal de la sede de la DEA en el país, de acuerdo con la agencia AP.
El supervisor fue identificado como Melitón Cordero como parte de una investigación dirigida por el Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU.
El arresto ocurre después que la embajada de los Estados Unidos en Santo Domingo anunciara el cierre de la oficina antinarcóticos, alegando que se trataba de una «violación repugnante y vergonzosa de la confianza pública».
Estas informaciones fueron ofrecidas por dos funcionarios en calidad de anonimato debido a que la
No se ofrecieron detalles adicionales sobre el arresto y los mensajes enviados al celular de Cordero no obtuvieron respuesta inmediata. Tampoco el DHS ni la DEA respondieron de inmediato a solicitudes de comentarios.investigación sigue su curso, un actual y un exfuncionario estadounidense enterados de la situación.
Relación
El canciller dominicano, Roberto Álvarez, aclaró que la decisión no guardaba relación con el Gobierno dominicano, sino que respondía a una investigación interna de Estados Unidos.
Programa de visas y narcotráfico
Cada año, la DEA, el FBI y otras agencias federales de Estados Unidos patrocinan la entrada al país norteamericano de cientos de extranjeros que, en circunstancias normales, serían considerados inadmisibles por su vinculación con actividades delictivas. Con el tiempo, muchos de ellos —que deben colaborar con investigadores— obtienen la residencia permanente.
- Un informe de 2019 de un organismo de control del Departamento de Justicia identificó múltiples fallas en ese programa de visas de informantes confidenciales y concluyó que las autoridades habían perdido el rastro de hasta 1,000 personas patrocinadas, lo que representaba riesgos para la seguridad pública y nacional, debido a la posible participación de esas personas en actividades delictivas.
La República Dominicana es considerada una zona clave de tránsito de narcóticos procedentes de América del Sur, y sus autoridades han mantenido por años una estrecha cooperación con agencias estadounidenses.
A finales de noviembre, el presidente Luis Abinader anunció que autorizó al Gobierno de Estados Unidos a operar en áreas restringidas de la Base Aérea de San Isidro y del Aeropuerto Internacional de las Américas como parte de la colaboración bilateral en la lucha contra el narcotráfico.
