
Israel.-Tras invadir el sur de Líbano y arrasar varias localidades, Israel ordenó este lunes bombardear la periferia de Beirut, bastión de Hezbolá, a la espera de una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU.
La sesión del máximo órgano de seguridad de la ONU fue convocada a petición de Francia, cuyo presidente, Emmanuel Macron, afirmó que «nada justifica la gran escalada en curso en el sur de Líbano«.
La ofensiva israelí contra su vecino del norte se produce en paralelo a las negociaciones de Estados Unidos con Irán para poner fin a la guerra en Oriente Medio.
Teherán reiteró el lunes que cualquier acuerdo con Washington dependerá precisamente de la implementación de un alto el fuego efectivo en Líbano.
Líbano e Israel acordaron una tregua el 17 de abril, pero nunca llegó a respetarse. Israel afirma que su ofensiva en Líbano busca «aplastar» al grupo chiita Hezbolá, que como aliado de Irán reabrió las hostilidades el 2 de marzo en solidaridad con Teherán, blanco de la campaña israeloestadounidense.
En los últimos días, el ejército israelí ha avanzado en su invasión del sur del Líbano mientras mantiene sus bombardeos aéreos. Varias localidades de la zona fueron arrasadas, tal como han denunciado habitantes y evidencian imágenes satelitales y fotografías de AFP.
La semana pasada, las fuerzas armadas hebreas declararon zona de combate todo el territorio libanés situado al sur del río Zahrani, que fluye a 40 km de la frontera entre ambos países.
Dicha barrera natural se sitúa bastante más allá del río Litani, a unos 30 km, y que las tropas israelíes cruzaron, según dijo el viernes el primer ministro Benjamin Netanyahu.
El titular de Defensa, Israel Katz, anunció este lunes que el objetivo es establecer en «el área del río Litani una zona bajo control de seguridad del ejército, libre de armas y de terroristas».
Hezbolá, por su parte, continúa lanzando ataques con drones contra posiciones israelíes tanto en el sur de Líbano como en el norte de Israel.
Plan
El ejército israelí también ordenó el lunes la evacuación de nueve aldeas en las regiones de Sidón y Jezzine, en el sur.
En tanto, el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, conversó con el presidente libanés, Joseph Aoun, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sobre las negociaciones de paz entre los dos países, indicó la noche del domingo un funcionario de Estados Unidos.
«Para hacer avanzar este diálogo, Estados Unidos propuso un plan claro: Hezbolá debe poner fin a todos sus ataques contra Israel. A su vez, Israel se abstendrá de toda escalada en Beirut», declaró este funcionario en condición de anonimato.
Una nueva ronda de conversaciones entre Líbano e Israel, que no mantienen relaciones diplomáticas, está prevista este martes y miércoles en Washington.
Desde el inicio de la guerra el 2 de marzo más de 3,412 personas han muerto en Líbano y más de un millón han sido desplazadas, según Beirut. El balance del lado israelí asciende a 26 fallecidos, tras la muerte de otro soldado este lunes.
