
Colombia.- El presidente Gustavo Petro ha sembrado dudas sobre la veracidad los resultados provisionales de la primera vuelta de las presidenciales en Colombi. En contra de lo que pronosticaban los sondeos, el preconteo ha dado la victoria al candidato de la extrema derecha Abelardo de la Espriella con el 43,7% de los votos. Se enfrentará al senador Iván Cepeda, el aspirante del oficialismo, que logró el 40,9%. “Como presidente no acepto los resultados del preconteo”, anunció Petro en X en referencia a la información rápida que publica la Registraduría Nacional en la noche electoral.
“El llamado conteo transmitido no tiene fuerza vinculante. Sus datos no son norma pública”, dijo Petro en su publicación. El presidente está criticando el sistema de contabilización de votos que rige en el país y siembra dudas, una vez más, sobre la fiabilidad de una empresa privada que sirve de contratista de la Registraduría para toda la logística electoral.
En Colombia, la votación se cuenta dos veces. Primero, en la noche electoral, se hace un conteo rápido, que, como dice Petro, no tiene efectos legales, sino políticos. De él se encarga una empresa contratada por la Registraduría para toda la logística de los comicios, una que Petro ha criticado de forma sostenida durante años. Es a esa empresa a la que dedica parte de su mensaje.
“No acepto los resultados del preconteo de la firma privada de los hermanos Bautista, porque debiendo estar quietos los algoritmos del software de conteo y escrutinios, en la última semana fueron variados en tres oportunidades y agregaron 800.000 cédulas más de personas que no están en el censo oficial presentado”, escribió de forma críptica, sin dar más detalles ni aportar evidencias. Hasta el momento no había denuncias o señalamientos de tal aumento entre los colombianos habilitados para votar.
Petro, sin embargo, remarca la existencia de otro procedimiento, uno posterior. El lunes siguiente a cada elección, que en Colombia se hacen los domingos, se instalan comisiones escrutadoras compuestas por jueces, notarios y otros funcionarios públicos. Ellos son los encargados del conteo final, conocido como escrutinio. En ese recuento se revisa mesa a mesa las irregularidades que pueda haber, en un proceso minucioso y demorado que incluye abogados, apelaciones y la posible apertura de bolsas con votos. Es la que Petro dice que acepta. “Los resultados vinculantes que el presidente atenderá y aceptará son los de las comisiones escrutadoras dirigidas por los jueces de la República”, dijo. Es decir, Petro no rechaza las elecciones, sino los primeros datos revelados este domingo y sus consecuencias políticas.
Iván Cepeda también ha rechazado los datos provisionales. “Hemos logrado más de 10 millones de votos mal contados”, anunció. “El presidente de la República acaba de pronunciarse sobre un desfase que queremos verificar en torno al censo electoral. Y no es cualquier desfase. Estamos hablando de 850.000 personas. Queremos que eso se aclare”, dijo. Cepeda dijo que “existe información sobre un número determinado de mesas”, que están verificando, en las que se han presentado “votaciones atípicas”. “Solo cuando las comisiones escrutadoras dejen totalmente aclarado este asunto nos vamos a pronunciar sobre los resultados de esta noche”.
El ultraderechista Abelardo de la Espriella ha rechazado las declaraciones del presidente Gustavo Petro y su candidato Cepeda. “No se atrevan a insistir en desconocer los resultados de las elecciones porque el pueblo se va a levantar y los va a castigar. Son un par de bandidos que vamos a jubilar”, ha declarado el ultra ante una multitud en el Malecón de Barranquilla.
El ultra ha hecho “un llamado a la fuerza pública, al Ejército, para que activen el mecanismo constitucional en caso de que este delincuente, drogadicto y miserable, pretenda desconocer la voluntad del pueblo colombiano”. Ha señalado que la democracia debe mantenerse “por la razón o por la fuerza”.
