
Santo Domingo. – Los datos oficiales del Minerd confirman que los estudiantes haitianos pasaron de 25,158 a 205,369 entre 2007-2008 y 2024-2025, un aumento de 716 %.
Sin embargo, esas cifras incluyen escuelas públicas, colegios privados y centros semioficiales, una precisión central en la respuesta del Ministerio de Educación.
La controversia entre el senador Omar Fernández y el ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, tiene una respuesta menos absoluta de lo planteado por ambos: las principales cifras presentadas por el legislador aparecen efectivamente en los registros oficiales del propio Minerd, aunque parte de su argumentación utiliza datos de todo el sistema educativo para cuestionar específicamente la presión sobre las escuelas públicas.
Fernández afirmó que la matrícula de estudiantes haitianos pasó de poco más de 25,000 en 2007 a más de 205,000 en 2025, un crecimiento de 716 %.
También sostuvo que hace 17 años representaban aproximadamente uno de cada 100 estudiantes y actualmente son cerca de uno de cada 13.
Los números son comprobables.
El Anuario de Estadísticas Educativas 2007-2008 del entonces Ministerio de Educación registra 25,158 estudiantes de nacionalidad haitiana sobre una matrícula general de 2,564,055 alumnos.
Representaban el 0.981 % del sistema, prácticamente uno de cada 102 estudiantes.
Diecisiete años después, el Anuario 2024-2025 registra 205,369 estudiantes haitianos dentro de una matrícula general de 2,612,882.
Representan el 7.86 %, equivalente a aproximadamente uno de cada 13 alumnos.
Pasar de 25,158 a 205,369 supone 180,211 estudiantes adicionales y un crecimiento de 716.3 %.
En ese punto, la cifra de Fernández es correcta.
La serie histórica revisada confirma además que no se trata de un salto producido únicamente en los últimos años.
La matrícula haitiana pasó de 32,013 en 2010-2011 a 36,510 en 2011-2012, 57,880 en 2015-2016, 94,740 en 2018-2019, 145,106 en 2021-2022 y 205,369 en 2024-2025.
Precisión del Minerd: no todos están en escuelas públicas
Aquí aparece el principal reparo planteado por Educación.
Durante el almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio, De Camps rechazó que exista un desplazamiento de estudiantes dominicanos por falta de cupos y el viceministro de Planificación, Aycax Mercedes Contreras, cuestionó que Fernández utilizara cifras de toda la matrícula —pública, privada y semioficial— para sostener una discusión centrada en el sistema público.
Mercedes resumió su objeción afirmando que se estaban mezclando «peras con manzanas».
La observación es estadísticamente válida.
De los 205,369 estudiantes haitianos registrados en 2024-2025, 164,070 estaban en escuelas públicas, 40,620 en colegios privados y 679 en centros semioficiales.

En 2007-2008 ocurría algo similar: de los 25,158 estudiantes haitianos, 22,896 estaban en el sector público y 2,038 en colegios privados, además de 224 en centros semioficiales.
Por tanto, el crecimiento de 716 % no puede presentarse como un incremento exclusivo de las escuelas públicas.
Pero excluir los colegios privados tampoco elimina la tendencia advertida por Fernández.
Si se comparan solamente las escuelas públicas, la matrícula haitiana pasó de 22,896 alumnos en 2007-2008 a 164,070 en 2024-2025.
Eso representa 141,174 estudiantes adicionales y un crecimiento de aproximadamente 617 %.
Es decir, incluso utilizando exclusivamente el universo que reclama el Minerd, la matrícula haitiana en las escuelas públicas se multiplicó por más de siete.
¿Bajaron en 141,000 los estudiantes dominicanos?
Fernández también señaló que mientras la matrícula haitiana aumentó en aproximadamente 180,000 alumnos, la de dominicanos cayó en cerca de 141,000.
La afirmación también coincide con los datos oficiales si se utiliza nuevamente todo el sistema educativo.
En 2007-2008 había 2,521,178 estudiantes dominicanos.
En 2024-2025 fueron 2,379,680.
La diferencia es de 141,498 estudiantes menos.
Pero la reducción cambia considerablemente cuando se examina exclusivamente el sector público.
Las escuelas públicas tenían 1,887,689 estudiantes dominicanos en 2007-2008 y 1,832,951 en 2024-2025.
La reducción en ese universo es de 54,738, no de 141,498.
Por eso es correcto decir que la matrícula dominicana total disminuyó en unos 141,500 estudiantes, pero sería incorrecto atribuir esa cifra únicamente a las escuelas públicas.
El 94.7 % también se sostiene
Otro dato presentado por Fernández fue que aproximadamente el 94.7 % del crecimiento de la matrícula extranjera durante el período corresponde a estudiantes haitianos.
Los números nuevamente coinciden.
En 2007-2008 había 42,877 estudiantes extranjeros en total.
Para 2024-2025 eran 233,202, una diferencia de 190,325.
De ese aumento, 180,211 corresponden a estudiantes haitianos.
Eso equivale al 94.7 % del crecimiento neto de la matrícula extranjera.
La tendencia se profundiza cuando se observa una serie más reciente: los haitianos representaban el 62.8 % de los extranjeros en 2011-2012 y alcanzaron el 88.1 % en 2024-2025.
¿Es inválido utilizar 2007?
Mercedes sostuvo que los registros administrativos de 2007 eran «muy rudimentarios» y que esa base habría subestimado la cantidad de estudiantes extranjeros existentes entonces, por lo que utilizarla magnificaría el crecimiento posterior.
El documento de 2007-2008 está identificado por el propio Ministerio como «Datos Preliminares«.
Sin embargo, existe un matiz: ese mismo documento permanece publicado actualmente en el portal del Sistema de Información para la Gestión Escolar del Minerd como parte de sus estadísticas educativas históricas, con tablas detalladas por nacionalidad, sector, nivel y sexo.
En las fuentes oficiales revisadas no aparece una cifra corregida para 2007-2008 que sustituya los 25,158 estudiantes haitianos.
Por ello, la advertencia metodológica del Ministerio es pertinente, pero no convierte automáticamente el dato utilizado por Fernández en falso.
El número procede de una publicación oficial que el propio Minerd mantiene disponible.
Además, los registros posteriores confirman la tendencia independientemente del año base.
En 2008-2009 el Minerd registró 25,860 estudiantes haitianos; en 2009-2010 fueron 27,522 y en 2010-2011 alcanzaron 32,013.
Lo que los datos no prueban
Hay dos conclusiones que ninguna de las cifras permite demostrar por sí sola.
La primera es que el aumento de estudiantes haitianos haya provocado directamente la reducción de la matrícula dominicana.
Que ambos movimientos ocurran simultáneamente no prueba causalidad.
La segunda es que los estudiantes haitianos sean responsables de la falta de cupos denunciada en determinados centros.
De Camps aseguró que «no faltan cupos para estudiantes dominicanos» y sostuvo que las solicitudes recibidas fueron atendidas.
Pero las estadísticas por nacionalidad no permiten comprobar ni desmentir esa afirmación.
Para determinar desplazamiento sería necesario conocer, centro por centro y distrito por distrito, cuántos dominicanos solicitaron inscripción, cuántos fueron rechazados, cuántas plazas estaban ocupadas por extranjeros y cuáles eran las alternativas disponibles.
Tampoco es correcto convertir automáticamente los 205,369 estudiantes haitianos en una cifra de migrantes irregulares.
El Minerd registra nacionalidad, no estatus migratorio.
El veredicto
La afirmación central de Omar Fernández sobre el crecimiento de la matrícula haitiana es verdadera: los registros oficiales del Minerd muestran un aumento de 25,158 estudiantes en 2007-2008 a 205,369 en 2024-2025, equivalente a 716 %.
También son correctos, con los universos adecuados, el descenso de alrededor de 141,500 estudiantes dominicanos, el peso haitiano de aproximadamente 94.7 % en el incremento de la matrícula extranjera y la relación actual cercana a uno de cada 13 alumnos.
El Ministerio de Educación tiene razón, sin embargo, al advertir que esas cifras corresponden al conjunto del sistema y no exclusivamente a las escuelas públicas.
Cuando se corrige esa mezcla y se analiza únicamente el sector público, la magnitud cambia, pero la tendencia no desaparece: los estudiantes haitianos aumentaron de 22,896 a 164,070 entre ambos períodos, aproximadamente 617 %.
Lo que las estadísticas no permiten afirmar es que ese crecimiento haya desplazado directamente a estudiantes dominicanos, que explique por sí solo los problemas de cupos o que los alumnos registrados como haitianos estén en condición migratoria irregular.
