
Barahona. – La crisis por las condiciones de varios planteles educativos comienza a generar protestas en comunidades de Tamayo, donde padres han optado por colocar candados en las puertas de las escuelas para exigir al Ministerio de Educación soluciones a problemas de infraestructura.
Uno de los casos se registra en Batey 2, donde los estudiantes del centro educativo Máximo Gómez tendrán que recibir docencia fuera del plantel, utilizando árboles, iglesias y otros espacios disponibles en la comunidad.
La medida fue adoptada por la Asociación de Padres, Madres y Amigos de la Escuela (Apmae), que mantiene cerrada la escuela como mecanismo de presión para reclamar la construcción de un nuevo centro educativo.
Según los comunitarios, el año escolar todavía no ha podido comenzar de manera regular en ese plantel debido a la protesta.
Edisa Rafaela Montero, presidenta de la Apmae, planteó al personal docente desarrollar provisionalmente las clases en dos horarios: de 8:00 a 10:00 de la mañana y de 10:00 de la mañana a 12:00 del mediodía.
Los padres aseguran que llevan más de 12 años reclamando la construcción de una nueva escuela y sostienen que la comunidad cuenta con los terrenos necesarios para levantar la obra.
Otro plantel cerrado
La situación también se extendió a la comunidad cañera de Los Robles, donde padres de estudiantes colocaron un candado en la puerta principal del centro educativo José Gabriel García.
En este caso, los manifestantes reclaman el remozamiento de la infraestructura y denuncian filtraciones, grietas, problemas de plomería y la necesidad de construir nuevas aulas.
Las protestas colocan nuevamente sobre la mesa las condiciones de la infraestructura escolar en comunidades de Tamayo, mientras las familias reclaman respuestas que permitan a los estudiantes recibir docencia en espacios seguros y adecuados.
