Por Andrés Dauhajre

Todos los que consumimos bienes importados, viajamos al exterior o tenemos deudas en dólares estamos felices, muy felices. En el Presupuesto General del Estado de este año se nos había informado que las autoridades oficiales esperaban que la tasa de cambio promedio del peso y el dólar para el 2026 sería de RD$65.50. Quienes hicieron la estimación, sin embargo, no tuvieron en cuenta que el 2026 era un año de ratificación. Tampoco, que se producirían acontecimientos globales como el conflicto del Golfo Pérsico que desencadenaría aumentos significativos de los precios de los derivados del petróleo capaces de provocar costos políticos significativos que, para moderarlos, requerirían una combinación mágica de subsidios en los precios al consumidor y apreciación del valor del peso frente al dólar. En los primeros siete meses de este año, la tasa de cambio ha promediado RD$60.30. La apreciación del peso se acentuó en julio, cuando promedió RD$58.58, arrojando una apreciación del peso de 7.5% en relación a su valor promedio de diciembre de 2025.
El jueves pasado, The Economist dio a conocer su famoso Índice Big Mac, cuya publicación se inició hace 40 años cuando la revista lo lanzó en septiembre de 1986. Con este indicador, The Economist intenta determinar cuáles monedas están sobrevaluadas o subvaluadas con relación al dólar. Para ello calcula el precio en dólares, a la tasa de cambio promedio prevaleciente en el mercado en ese momento, de un Big Mac y lo compara con el precio, excluyendo impuestos, del Big Mac en EE. UU., el cual, en julio pasado era de US$6.22. Dado que The Economist entiende que McDonald’s mantiene reglas estrictas que deben cumplir los dueños de la franquicia en todo el mundo para garantizar que un Big Mac preparado y servido en los EE. UU. sea idéntico al que se sirve, por ejemplo, en República Dominicana, la comparación de precios en dólares hace sentido para determinar si la moneda local está sobrevaluada o subvaluada. Si el precio de venta en dólares del Big Mac en Uruguay, por ejemplo, es superior al de EE. UU., The Economist sugiere que el peso uruguayo está sobrevaluado frente al dólar. Se requiere una depreciación del peso uruguayo que reduzca el precio en dólares del Big Mac en Uruguay hasta igualarlo al precio vigente en EE. UU.
Lamentablemente, The Economist toma los precios de los Big Macs en todos los países del mundo con impuestos y propinas incluidos. En otras palabras, cuando publica el precio en dólares de los Big Macs en los países que incluye en el Índice, incluye el IVA (ITBIS, en nuestro caso) y la propina o cargo por servicio dentro del local de 10% que se cobra en países como República Dominicana y Costa Rica. Comparar precios en el resto del mundo con impuestos con el precio sin impuestos en EE. UU. es incorrecto. La comparación debe hacerse entre precios sin los impuestos y cargos por servicio obligatorios. Lo hicimos y los resultados se presentan en el primer gráfico de este artículo. Como se puede observar, una vez se eliminan los impuestos, parecería que, según el Índice Big Mac, solo el peso uruguayo y el colombiano están sobrevaluados. Todas las demás monedas parecerían estar subvaluadas frente al dólar, lo que indicaría que se necesitaría una apreciación de las mismas para que el precio del Big Mac suba a US$6.22. En el caso dominicano, por ejemplo, la tasa de cambio que igualaría el precio del Big Mac al vigente en EE. UU. sería de RD$49 por dólar.
En adición al problema de comparar precios sin impuestos en EE. UU. con precios con impuestos en el resto del mundo, existe otro problema en el Índice calculado por The Economist: no reconoce que el poder de compra de un dólar en EE. UU. es mucho menor que el poder de compra de un dólar en la mayoría de los países del mundo. Para resolver ese problema, los economistas utilizamos los factores de ajuste que elabora el FMI para convertir la tasa de cambio de la moneda local de cada país con relación al dólar en tasas de cambio de nuestras monedas por dólares internacionales de paridad de poder adquisitivo (PPP o PPA). Esa unidad monetaria, dólares internacionales de PPP, es la que iguala el poder adquisitivo de diferentes monedas eliminando las divergencias en los niveles de precios de los países. Mientras un consumidor estadounidense necesita US$2.50 para comprar un aguacate en New York, el consumidor dominicano lo compra aquí por US$1.00. En otras palabras, un precio de US$5.21 por un Big Mac (sin impuestos y propinas) en nuestro país extrae mucho más poder adquisitivo de un dominicano que el extraído por US$6.22 a un consumidor estadounidense cuando lo compra en New York. Esos US$5.21 que pagamos aquí serían similares a US$12.55 que hipotéticamente pagaría un estadounidense en New York.
En el segundo gráfico, presentamos el precio del Big Mac en US$ internacionales de PPP en los países de la región.
Medido así, todas las monedas latinoamericanas estarían sobrevaluadas en relación al dólar. Las más sobrevaluadas, según este Índice Big Mac en US$ internacionales de PPP serían las monedas de Venezuela, Colombia, Nicaragua, República Dominicana y Argentina. Algunos optarían por presentarlo utilizando el salario mínimo de cada país medido en unidades de Big Mac. Como se observa en el tercer gráfico, mientras en New York el salario mínimo mensual permitiría comprar 474 Big Macs, en Venezuela, Nicaragua, Argentina, República Dominicana y Colombia, los países con monedas más apreciadas, apenas permitiría comprar 52, 59, 64, 71 y 77 Big Macs, respectivamente.
En ocasiones, más relevante que comparar el precio del Big Mac en dólares (corrientes o internacionales de PPP) con el de EE. UU. en un determinado mes, es analizar la dinámica del precio a través del tiempo. En nuestro caso, por ejemplo, se observa que el precio en dólares del Big Mac ha pasado de un promedio de US$4.68 en 2023-2024 a US$5.21, un indicio de que el peso se ha apreciado en cerca de 10% entre ese período y julio de 2026. Para que el Big Mac costase hoy (sin impuestos y propinas) los US$4.68 que costaba en 2023 y 2024, se habría necesitado que la tasa de cambio promedio del peso dominicano en relación al dólar en julio pasado hubiese sido de RD$65.17, un resultado interesante pues se acerca bastante a la de RD$65.50 estimada por el Ministerio de Hacienda y Economía, con informaciones suministradas por el Banco Central, como promedio en el Presupuesto General del Estado de 2026.
Parecería, después de todo, que el Índice Big Mac replica, de alguna manera, las estimaciones de los modelos econométricos oficiales. ¡Que viva el baratillo del dólar!
